- Los medios de comunicación nos forman
Los canales informativos, constituyen poderosos medios de educación informal con los cuales aprendemos. A veces ocasionalmente y a veces de manera intencional. Los conocimientos y habilidades, útiles e inútiles, correctos y erróneos, especialmente el cine y la TV, nos impactan continuamente con modelos de conducta y criterios de valor que muchas veces modelan nuestro sistema de valores, inducen a actitudes y nos impulsan a imitar ciertas conductas.
Esto, influye sobre los adultos, niños y jóvenes, ya que es parte de la educación informal porque proporcionaba el entorno familiar reducir los momentos de reunión y conversación de la familia y aumentar el consumo de estos atractivos medios, son los medios de comunicación los que les proveen muchos de estos conocimientos, habilidades y referencias que necesitan los jóvenes para ir construyendo su personalidad y actuar socialmente.
Esta reducción de la incidencia familiar en la educación de los hijos se debe a múltiples causas: desde la mayor integración de la mujer en el mundo laboral, y pasando precisamente por la redistribución de "su tiempo" que hacen los padres cuando integran el uso de estos medios en su vida cotidiana, hasta la incertidumbre e inseguridad como educadores y transmisores de valores que sienten ante los vertiginosos cambios culturales y sociales que estamos viviendo.
Los medios de comunicación e información tradicionales como: los libros y la prensa, la radio, la TV y el vídeo, el teléfono, más recientemente los videojuegos, el software educativo y las bases de datos en CD-ROM, suponen una importante fuente de educación informal, ahora se unen también los nuevos medios de telecomunicación:
La red WWW, la biblioteca universal de páginas web de Internet, fuente inagotable de información, formación y entretenimiento, que cada vez integra más publicaciones electrónicas, y radios y televisiones que emiten por Internet (el alcance planetario de Internet y su accesibilidad en cualquier momento y lugar hace que los "mas media" tradicionales lo utilicen para complementar sus canales de difusión). Además, algunas páginas permiten realizar compras en tiendas y almacenes virtuales (generalmente dependientes de otros centros con entidad física), trámites administrativos (ante la Administración Pública, bancos, entidades sanitarias...), estudios, trabajo, comunicación interpersonal o grupal... Y por si fuera poco, cualquiera puede publicar en Internet páginas web con sus "creaciones".
El correo electrónico, medio universal y casi gratuito de comunicación asíncrona, que no requiere la presencia simultánea del emisor y del receptor de los mensajes.
Las reuniones virtuales (foros virtuales): chats, videochats, listas, news..., entornos creados en Internet que permiten comunicarse simultáneamente con varias personas: dialogar, intercambiar conocimientos, debatir ideas, relacionarse...
El teléfono móvil, que permite establecer comunicación oral con otras personas en cualquier momento y lugar, enviar mensajes de texto (SMS) o e-mail, transmitir una imagen local... Pronto (la nueva generación UMTS) permitirá establecer videocomunicaciones y navegar por todos los entornos de Internet (incluidos los entornos gráficos), de manera que podremos tener en el bolsillo y siempre a nuestro alcance todas las funcionalidades del teléfono, de Internet y de muchos "mass media".
Con el advenimiento de Internet, al empezar el nuevo siglo nos encontramos nuevamente ante la necesidad de redistribuir nuestro tiempo disponible…
En este sentido; ahora podemos repartir nuestra vida, nuestra interacción con el entorno entre 2 mundos:
1. El mundo presencial o físico: de naturaleza física, tangible, constituido por átomos, regido por las leyes del espacio, en el que hay distancias.
2. El mundo intrapersonal: de la imaginación y el ciberespacio, de naturaleza virtual, constituido por bits, libre de las limitaciones que nos impone el espacio, sin distancias.
No obstante, los tres mundos comparten un importante parámetro que rige nuestra vida: el tiempo. Nuestro tiempo sigue siendo de 24 horas cada día, con independencia de que las pasemos en el espacio real o en el ciberespacio. Nuestro tiempo diario y vital sigue estando limitado.
En el nuevo marco de la sociedad de la información, donde incluso los más jóvenes disponen de un fácil acceso universal a la información y la comunicación (móvil, Internet en casa y en el cibercafé), la familia debe proporcionar, más que nunca si cabe, ejemplo y modelos de referencia. Cuando el control se hace casi imposible, solamente la "educación", la convicción por parte de los individuos de lo que es o no correcto podrá establecer cauces y ofrecer guías seguras para navegar por esta sociedad cambiante que nos pone al alcance de la mano todo tipo de sugestivas, pero no siempre convenientes, posibilidades.
No hay duda de que bien utilizado, el ciberespacio aumenta significativamente la calidad de vida de las personas y sus oportunidades de relación y de desarrollo personal. Además, el ciberespacio es un instrumento idóneo para facilitar buena parte de esta formación continua que vamos a necesitar todos a lo largo de nuestra vida.